Me encanta la gente que cambia. Cuando algo hermoso como es el amor se cruza en sus vidas y dejan todos sus ideales y camino recorrido atrás.
Cuando olvidan a toda la gente que ha estado ahi en un pasado y, por los motivos que sean la dejan en el olvido, como quien tira un envoltorio a la basura. La vida se les convierte en algo tan feliz, que no hace falta meter en ella los problemas que puedan amargarlos, como quedar con cualquiera para tomar un café. Y, lo mejor, lo que más me gusta, es cuando no son ellos los que cambian (dicen), sino que es todo su alrededor el que los trata diferentes.
Sólo se da en algunos casos, claro está. Otros siguen "sacrificandose" por todo aquello en lo que habían creído. Que no les supone ningun esfuerzo estar de vez en cuando. A todos ellos, los que han sabido llevar las cosas bien, decirles lo mucho que les quiero y aprecio. A los demás tambié, pero en un grado diferente.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario