Hace tiempo que no escribo. Hace tiempo que no tengo nada que decir. Hace tiempo que prefiero actuar antes de pensar. Hace tiempo que no pienso directamente. Hace tiempo que no tengo tiempo. Y, si lo tengo, me dura poco. Hace tiempo que duermo poco, porque hace tiempo que necesito más tiempo. Y por eso hace tiempo que reduzco el tiempo durmiendo para poder soñar más.
En fin...hace tiempo.