28 de diciembre de 2006

Hola

Hoy por fin me he decidido a saludarte. Llevaba días observandote, sin atreverme a aguantarte la mirada más de 5 segundos. Ha sido tan fácil. Al tener la cabeza medio nublada, los nervios se han quedado en un rincón, esperando a que todo fuera bien. Y, como no podía ser de otra manera, todo ha ido bien. Porque aunque todo no hubiera ido bien, igualmente habría ido bien...es lo que tiene esperarse siempre lo peor.
¿Que tiene una sonrisa? Alegría tal vez, hipocresia puede ser, o...¿simplemente magia? Ya veremos.

19 de diciembre de 2006

Bienvenid@s al país de los sugus

Un día, aburrida de estar aburrida, salí a dar un paseo. Caminé en linea recta hasta que decidí girar a la derecha y, volví a caminar en linea recta, hasta que me dió por girar a la izquierda y seguir caminando en linea recta y seguir girando a la derecha y seguir girando a la izquierda y, entonces lo encontré y supe que ahi sería donde quería vivir el resto de mi vida. En el valle que quedaba entre las tierras de la fantasia y de la relaidad. Quise conocer más de esa aldea, y me adentré en sus calles. No había ni un alma paseando por allí, pero no me importaba porque todo desprendia un aroma tan diferente que se enganchaba a ti y te hacía sentir acompañada por lo que fuera que era eso. Las casas, todas de colores diferentes perfectamente combinados, adornaban el poblado y le daban ese encanto que era capaz de hacer que la persona más cuerda olvidara lo mala que era la locura. Cuando llevaba bastante tiempo explorando mi nuevo parador llegué a lo que tenía como nombre Plaza del Encuentro. Era una gran zona verde, con muchos arboles y cesped y, justo en el centro, un caminito con piedras te llevaba a un recinto de aire rústico del que colgaba un letrero en el que se podía leer: LA TERTULIA. Me llamó tanto la atención que no me lo pensé. Decidida y con paso firme me planté delante de la puerta y la empujé hacia dentro. Todas las ideas que se encontraban allí se callaron de golpe y me observaron con mirada interrogante. Mi cara dibujó una media sonrisa y, como si hubieran estado esperando que llegara ese momento toda su vida gritaron al unísono: bienvenida! Sed, que era una de las ideas más atentas, me sirvió una copa de lucidez y, Cansancio me señaló una silla que quedaba vacía, invitandome a sentarme en ella. No sabría decir cuantos eramos allí, pero la conversación era tan fluida que parecía que sólo hubieran dos interlocutores que se entendían a la perfección. Todos sabían cual era su momento para hablar. Hasta que a Sueño le dió por bostezar y, así, sin más, todos nos levantamos y me vi en mi cama de repente, con un brillo en la mirada y una sonrisa que no era de mentira.
Desde entonces, cada día me escapo a mi país, aunque sea por unos minutos y, a veces me da por escribir algo y, salen cosas como esta. Porque allí encuentro el bienestar que siempre he buscado y, poco a poco me voy construyendo mi casita, con vistas al cielo y sitio para quien quiera venir.

11 de diciembre de 2006

y...?

y...
pensar que pienso...
y...
sentir que siento...
y...
esperar que espero...
y...
creer que creo...
y...
querer que quiero...
y...
olvidar que olvido...
y...
recordar que recuerdo...
y...
soñar que sueño...
y...
vivir que vivo...
y...
saber que sé...
que pienso, que siento, que espero, que creo, que quiero, que olvido, que recuerdo, que sueño y... al fin y al cabo, que vivo.

1 de diciembre de 2006

Y si pierdo el norte?

Bajé al sur en busca de calma porque dejarme caer por allí siempre me provoca paz. Y me senté en un balcón y miré a lo lejos. Y me quedé horas y horas. Y me daba miedo apartar la vista porque sabía que se acabaría. Porque cuando lo bueno es mejor siempre se acaba pronto. Y disfruté todo lo que pude de cada instante. Me dejé acariciar por el aire y dejé que el cielo me besara. Saboreé cada uno de los segundos y empecé a coleccionar momentos. Dejé entrar infinidad de imagenes que ahora guardo bajo llave.
Pero el norte me esperaba. Y al volar hacia él, se me olvidó traerme el pedacito de vida que había comprado como recuerdo. Era un colagge de emociones compuesto de cariño, desesperación y anhelo que contrastaban a la perfecón con risas y abrazos. Mientras esperaba a que llegara mi partida decidí entrar en una tienda y llevarme algo de nostalgía para que me recordara de vez en cuando que debía regresar a buscar aquello que me había dejado por descuido. Y, al llegar a casa, lo colgué de mi memoría para verlo cada día y acordarme de que está esperandome cuando vuelva a bajar.
Por lo menos, me queda el consuelo de que ese trocito de vida está en buenas manos.

18 de octubre de 2006

Agua

Hoy llueve. Ha llovido durante todo el día. El cielo tapado más allá de donde puede alcanzar mi vista. No hacía frio. Ha sido uno de esos días ideales para llegar a casa empapado...tomarselo con calma y pasear bajo la lluvia. Porque, ¿a quién no le gusta volver a sentirse como un crío? Incluso, saltar en los charcos una y otra vez...y dejar que el agua te cale hasta los huesos. Y, notar como resbala una gota por la cara y, otra y, otra...hasta notar que ya no son gotas lo que resbalan por tu cara sino que formas parte de ese agua.
Y, llegas a casa y te metes en la ducha, con el agua y el vapor de ese agua. Y poco a poco ese frio, por llamarlo así, se empieza a transformar en un bienestar que hace que te olvides de todo durante segundos, minutos... y, te sientes llena, completamente llena.

2 de octubre de 2006

Molinos de viento

Acojonantes. Son algo que impresiona, en serio. Los del Quijote, los de Mago de Oz...y, los de Rubió.
Ayer, por primera vez fui a verlos. Una idea loca...bueno, más bien dicho el destino, que cuando va sin rumbo te lleva a lugares especiales. La noche, buena compañía y mucha calma.
Primero bajas del coche y notas el frío como se te mete dentro. Y, entonces los oyes cantar...siempre con el mismo ritmo. Y, miras a todas partes, y la vista se te queda corta porque los quieres a todos juntos en tu retina. Y entonces...te vas al más cercano, el que tienes a cinco metros y, a medida que vas llegando a él te sientes más y más y más insignificante. Y, no paras de mirar arriba y piensas que es imposible que existan cosas así tan cerca de donde vives.
Y, de pronto, a alguien (persona intrépida donde las hayan) se le ocurre decir: ponte aqui. Y, te coloca justo debajo de las aspas. Y las miras. Y las ves cayendo encima tuyo y...me guardo esa sensacion para mí porque creo que soy incapaz de explicarla.
Y, entonces te acuerdas de la gente que dice que estropean el paisaje...y, te alegra pensar que son la mejor cosa con la que se puede estropear el paisaje...

21 de julio de 2006

Sin aire

Me estoy ahogando. Noto que me falta el aire. Las fuerzas empiezan a faltar y, las ganas ya ni están. Voy y vengo y lo intento. Pero nada sale bien...a mi manera, vaya. Y voy aceptando esas adversidades...y sigo caminando porque pararme sería un suicidio. Pero entonces me da por pensar que para que tanto esfuerzo...todo se acaba convirtiendo en una perdida de tiempo. En fin...llevo malos días, sobretodo los que tengo fiesta.

26 de junio de 2006

Con las puertas abiertas... o cerradas

Alguien se imagina un mundo sin puertas?
Una sensación de inseguridad, de poca intimidad, de tener que controlar tus actos constantemente... cansa verdad?
Pues eso me está pasando estos días. Estoy sin puertas...no puedo decir que estén abiertas o cerradas... simplemente, porque no hay.
Y, encima, los armarios...donde guardaba recuerdos de hace tiempo están vacíos.
Entonces, si no tengo ni recuerdos y, ni puedo ser yo misma por falta de intimdad...en que me quedo?
Porque claro...yo soy lo que me queda en la memoria de mi...a partir de eso actuo segun mis recuerdos, pero claro...si no puedo actuar libremente por tener miedo a que estén vigilando...pues mejor me quedo durmiendo, que así ni tengo que pensar ni que actuar.

9 de junio de 2006

Vuelvo a las andadas

Sí...hoy me he despertado. Y, durante unos segundos me he sentido perdida. ¿Cómo he llegado aqui? He intentado reconstruir la noche...pero, se acababa demasiado pronto. Dolor de cabeza y una inseguridad pasmable. ¿Qué pasó ayer? ¿Y tu te lo preguntas? Lo mismo que hace tiempo...digo yo. Pero, ¿por qué? Me había vuelto normal... Y, aqui estoy. Con horas borradas de mi memoria, con la incertidumbre cubriendome de arriba a abajo. Mi bolso mojado...no sé por qué. Y digo, nunca más. En fin...muchas gracias por estar ahi cuando yo no estoy. Por ser yo cuando yo no soy. Que sensación tan desagradable...no se la recomiendo a nadie.

21 de mayo de 2006

Esos pequeños palceres de la vida

Notar en las manos el agua fresca cuando la temperatura quema.
Y, verte.
Llegar a casa a las tantas de la madrugada y tener la persiana de mi balcón subida...me apetece siempre el cigarro de buenas noches.
Y, verte.
Una canción en la radio...que hacía tiempo que no escuchabas, pero ahora que llega, entra muy bien.
Y, verte.
Estar medio dormida y que te acaricien la cabeza....o toda tu.
Y, verte.
Después de inspirar humo de vida, dejarte llevar por la música que te acopmaña cuando duermes.
Y, verte.
Leerte laultima línea de algun libro que te ha enganchado realmente.
Y, verte.
Un café con hielo en el Zurich, mientras te espero...sin saber por donde vas a llegar.
Y, verte.
Una de esas tardes o noches...en que las horas no pasan. Simplemente están.
Y, verte.
Cantar constantemente...cualquier canción que me recuerde a ti.
Y, verte.
Y mil cosas...que hacen que el dia sea un placer.
Y, por supuesto, verte.

11 de mayo de 2006

Para alguien llamado Amistad

Hace mucho tiempo que te debo un escrito. Y, creo que hoy va a ser el día.
La verdad es que no tengo mucho que decirte...porque ya sabes que soy un poco rancia para estas cosas.
Pero aún así quiero agradecerte todas las tardes con un café con leche, o un cortado, o una cerveza. O las noches en que 4 horas se hacían una. O todas esas cenas que tan bien me han sentado. Las risas y los llantos. El pensar en cosas que no fueran mías. Comentar una canción, una película o un libro. Dialogos de 4 frases vía mesenger...sin recibir un saludo inmediato o una despedida acompasada. Saber que estás ahi...siempre, para hacerme reir o, acompañarme en mis más grandes locuras. Apoyarme en casi todo y perdonarme mis tonterias. Y podría seguir horas...pero al final acabaría aburriendo.
En fin, sólo era para decir que me acuerdo de tí. Que dudo que te olvide y que te quiero siempre a mi lado. Porque, en el fondo eres tu la que va a marcar mi vida con recuerdos, más o menos gratos...pero al fin y al cabo recuerdos, que no van a hacer otra cosa que convertirme en lo que hoy soy y en lo que mañana seré.
Y, bueno...lo dejo aqui porque por mucho que escribiera nada estaría a la altura de lo que te mereces.
Cuidate y no te vayas muy lejos.

27 de abril de 2006

Vuelvo

Vuelvo a estar tranquila.
Vuelvo a dormir como una persona normal. Acostarme por la noche y levantarme por la mañana... y no necesitar más.
Vuelvo a tener ideas.
Vuelvo a no necesitar extras para sentirme relajada.
Vuelvo a tener ganas de contentar a los que más quiero.
Vuelvo a ordenar mi habitación, que hacía demasiado tiempo que estaba sólo ahi para que yo durmiera y para dejar las cosas por medio.
Vuelvo a hacer las cosas porque realmente me apetece hacerlas. Y a no hacerlas si no quiero.
Vuelvo.

9 de abril de 2006

Balcones

Me desperté como cada mañana y subí la persiana. Me encendí mi cigarro para darme los buenos dias y salí a mi balcón. Eran las doce del mediodia y había demasiado movimieto para que mi cabeza fuera capaz de asimilarlo. Así que crucé todo el pasillo y me fui al otro extremo del piso, donde me encoentré con el balcon de la tranqulidad. Con muchos tejados, gruas y montañas de fondo. Donde me gusta pasar los domingos por la tarde. Donde sólo me encuentro a mi... donde todo está en orden. Y allí me quedé. Y ahi sigo. Y cuando estoy ahi...no quiero nada más.

28 de marzo de 2006

Miradas que viajan

Me lo he cruzado más de una vez. He sido capaz de sentir su presencia casi rozandome. Me ha llegado a acariciar. Simplemente a través de su mirada fundiendose con la mia. He podido beber deseo y anhelo a la vez. He sentido como mi corazón quería salir y abrazarlo, envolverlo y no dejarlo marchar. He visto que sus ojos veían lo mismo que los míos. Y he apartado la vista, temiendo que sólo fuera un espejismo.

27 de marzo de 2006

Fotografía

Me convierto en tinta y me fundo con el papel?
Me dejo absorver y que queden reflejadas las lineas de mis alegrias o penas...?
Cierro los ojos y miro hacia adentro... ?
Y los abro luego y fotografío lo que he visto?
Paisajes verdes o cielos grises
habitaciones cerradas o lagos cristalinos.
Donde he estado últimamente que no tengo imagenes?
Hace tiempo que no le robo momentos a la vida...
Porque prefiero arriesgar con los que esté dispuesta a darme.

22 de febrero de 2006

Una gota

Y si me paro y reposo? Y si dejo de seguir el cauce? Y de no tener que sortear con tan mala suerte las piedras de mi camino o las cascadas que veo avecinarse? Y si me apetece calma ahora?
Pues decido quedarme en un lago. Un lago tan cristalino que me deja ver el fondo. Un fondo con tanta vida que puedo disfrutar de ella. Y ahi me quedo de momento y espero que por mucho tiempo.

31 de enero de 2006

Ahogando las penas

Saltó y notó como su cuerpo se acercaba al final del abismo. Y, entonces llegó. Todo su cuerpo se submergió en aquella mezcla de pureza y alivio. Sintió como aquella transparencia se adentraba por cada uno de sus poros. Que llegaba a cada rincón donde los sentidos daban más y más vida a aquel ausentismo que la había visto caminar los últimos años. Se estremeció una y mil veces debajo de aquella capa de indiferencia y, cuando por fin supo que estaba preparada, decidió salir a la superfície. Había dejado dentro de aquel manantial todo lo que le había estado pesando tanto tiempo. Y se fue caminando sin mirar atrás y sin echar de menos todos aquellos anhelos que nunca había tenido realmente y, que ahora se quedaban allí, ahogandose y hundiendose hasta llegar al olvido.

30 de enero de 2006

Pinceladas de esperanza

Cuando abrió la puerta no vió nada. Todo era demasiado oscuro como para poder distinguir las formas que se hayaban en aquella habitación. Con bastante esfuerzo y tropezando con recuerdos dejados allí por olvido, consiguió encontrar un rincón, igual de frío y oscuro que todo lo que había entre aquellas cuatro paredes. Poco a poco se le fue acostumbrando la vista y, lo negro se volvió un poco menos negro. Pasó tiempo allí, sin moverse, sentada en un rincón escuchando las conversaciones de los que habían llegado antes que ella. Todo eran quejas, malos humores, reproches y odios que de vez en cuando se unian en un solo llanto. Pasó el tiempo y, cansada de tanto sufrimiento dejó de oirlos y se limitó a observar aquellas formas que poco a poco se habían vuelto más claras. Entonces la vió, había estado siempre ahi. No lo dudó ni un momento, se levantó y, sorteando todos aquellos obstaculos que le impedían el paso, llegó hasta él. Un simple movimiento hizo la luz en la habitación. Tiró de la correa una y otra vez hasta que la persiana estubo completamente subida y entonces abrió la ventana. Entro una oleada de vida por ella y se llevó toda aquella ira y rabia, toda envidia y demás inquilinos que no hacían más que quejarse.
Al principio, esperanza se sintió más sola que nunca, pero, poco a poco empezaron a llegar nuevos aires acompañados de risas y ganas. Y, aquella habitación llena de sombras que habia sido al principio se convirtió en una mezcla de colores que inundó todo mi mundo.

20 de enero de 2006

Copos de nieve

Que rondan mi cabeza...
Sin dejarla tranquila. La absorven hasta dejarla preocupada.
No me gusta la nieve. Ni nada que se le parezca. Es algo demasiado peligroso para mi. Me da mucho miedo pensar en ella...desde que me rompí los ligamentos no quiero saber nada.
Y, ahora menos...la nieve...que bonita toda blanca. Que preciosa estar intacta...polvo mágico para algunos...pesadillas eternas para otros.
Soy una persona a la que le gustan los riesgos...demasiado, para las ostias que me he llegado a meter...pero deslizarme por la nieve me da demasiado pánico. Por que? Por una simple caida puedo perder muchas cosas...emepazondo por mi trabajo, siguiendo con mi familia o mis amigos...o llegando a no tener ni siquiera mi propia vida...
Es algo que duele demasiado, la nieve. Y, digo doler, no joder. Y digo, doler, no pensar que es mala...sólo digo doler. Porque a mi me duele caerme en ella o que alguien a quien quiero pueda hacerse daño...digo doler, porque duele mucho. La nieve quema más que frio provoca. Sobretodo si no se cae bien.

16 de enero de 2006

Y el corazón inundado

Se me olvidó construirle un techo, una pared... algo que lo protegiera del frío. Pero yo no sabía que era el frío. En él, solo entraban rayos de querer o estrellas iluminadas con sueños... y leves brisas con aromas de felicidad. Pero un dia hubo una tormenta. Empezaron a caer gotas de dolor en él y quedó completamente inundado. Se apagaron aquellos rayos y los sueños se mojaron...Poco a poco se fue convitiendo en hielo y, a veces, cuando le das un golpe...se abre una grieta en él y lágrimas brotan de su interior. Llegan hasta mis ojos y sé entonces que ahi va otro sueño o ilusión perdida.

Con la cabeza perdida

Un día dijo adiós y se fue. Se fue caminando sin ningún rumbo, con la vista nublada de recuerdos. En su viaje descubrió rincones como la Alegría, el Llanto, la Angustia o el Anhelo y los visitaba con bastante frecuencia. Y vagó por lugares menos exóticos como la Rutina o el Aburrimiento pero, por los que le era más fácil andar. Un día, mientras tomaba un café en una terraza de Soledad pensó que estaría bien volver a casa y abandonar las tierras de la Locura. Pero hacía tanto tiempo que no se había acordado de ella que olvidó como la podía encontrar... y, así, desde entonces, vaga perdida por los paises del Sentir. Buscando el camino de vuelta a la Razón.