16 de enero de 2006

Con la cabeza perdida

Un día dijo adiós y se fue. Se fue caminando sin ningún rumbo, con la vista nublada de recuerdos. En su viaje descubrió rincones como la Alegría, el Llanto, la Angustia o el Anhelo y los visitaba con bastante frecuencia. Y vagó por lugares menos exóticos como la Rutina o el Aburrimiento pero, por los que le era más fácil andar. Un día, mientras tomaba un café en una terraza de Soledad pensó que estaría bien volver a casa y abandonar las tierras de la Locura. Pero hacía tanto tiempo que no se había acordado de ella que olvidó como la podía encontrar... y, así, desde entonces, vaga perdida por los paises del Sentir. Buscando el camino de vuelta a la Razón.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que auténtico....La manipulación de las palabras....,me provoca un estado de bienestar, impresionante...
De verdad que si cada vez que tu inspiración entrara en ti, y despues lo plasmaras...seria a la mejor droga que me podria enganxar...
Te quiero.