30 de enero de 2006

Pinceladas de esperanza

Cuando abrió la puerta no vió nada. Todo era demasiado oscuro como para poder distinguir las formas que se hayaban en aquella habitación. Con bastante esfuerzo y tropezando con recuerdos dejados allí por olvido, consiguió encontrar un rincón, igual de frío y oscuro que todo lo que había entre aquellas cuatro paredes. Poco a poco se le fue acostumbrando la vista y, lo negro se volvió un poco menos negro. Pasó tiempo allí, sin moverse, sentada en un rincón escuchando las conversaciones de los que habían llegado antes que ella. Todo eran quejas, malos humores, reproches y odios que de vez en cuando se unian en un solo llanto. Pasó el tiempo y, cansada de tanto sufrimiento dejó de oirlos y se limitó a observar aquellas formas que poco a poco se habían vuelto más claras. Entonces la vió, había estado siempre ahi. No lo dudó ni un momento, se levantó y, sorteando todos aquellos obstaculos que le impedían el paso, llegó hasta él. Un simple movimiento hizo la luz en la habitación. Tiró de la correa una y otra vez hasta que la persiana estubo completamente subida y entonces abrió la ventana. Entro una oleada de vida por ella y se llevó toda aquella ira y rabia, toda envidia y demás inquilinos que no hacían más que quejarse.
Al principio, esperanza se sintió más sola que nunca, pero, poco a poco empezaron a llegar nuevos aires acompañados de risas y ganas. Y, aquella habitación llena de sombras que habia sido al principio se convirtió en una mezcla de colores que inundó todo mi mundo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bonita....me inspira.....no se esperanza? es que con esta me meto asta el fondo....sisi ya me veo.... tengo una imagen exa....i ningu me la treurà! jejeje