Vuelvo a estar tranquila.
Vuelvo a dormir como una persona normal. Acostarme por la noche y levantarme por la mañana... y no necesitar más.
Vuelvo a tener ideas.
Vuelvo a no necesitar extras para sentirme relajada.
Vuelvo a tener ganas de contentar a los que más quiero.
Vuelvo a ordenar mi habitación, que hacía demasiado tiempo que estaba sólo ahi para que yo durmiera y para dejar las cosas por medio.
Vuelvo a hacer las cosas porque realmente me apetece hacerlas. Y a no hacerlas si no quiero.
Vuelvo.
27 de abril de 2006
9 de abril de 2006
Balcones
Me desperté como cada mañana y subí la persiana. Me encendí mi cigarro para darme los buenos dias y salí a mi balcón. Eran las doce del mediodia y había demasiado movimieto para que mi cabeza fuera capaz de asimilarlo. Así que crucé todo el pasillo y me fui al otro extremo del piso, donde me encoentré con el balcon de la tranqulidad. Con muchos tejados, gruas y montañas de fondo. Donde me gusta pasar los domingos por la tarde. Donde sólo me encuentro a mi... donde todo está en orden. Y allí me quedé. Y ahi sigo. Y cuando estoy ahi...no quiero nada más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)