2 de octubre de 2006

Molinos de viento

Acojonantes. Son algo que impresiona, en serio. Los del Quijote, los de Mago de Oz...y, los de Rubió.
Ayer, por primera vez fui a verlos. Una idea loca...bueno, más bien dicho el destino, que cuando va sin rumbo te lleva a lugares especiales. La noche, buena compañía y mucha calma.
Primero bajas del coche y notas el frío como se te mete dentro. Y, entonces los oyes cantar...siempre con el mismo ritmo. Y, miras a todas partes, y la vista se te queda corta porque los quieres a todos juntos en tu retina. Y entonces...te vas al más cercano, el que tienes a cinco metros y, a medida que vas llegando a él te sientes más y más y más insignificante. Y, no paras de mirar arriba y piensas que es imposible que existan cosas así tan cerca de donde vives.
Y, de pronto, a alguien (persona intrépida donde las hayan) se le ocurre decir: ponte aqui. Y, te coloca justo debajo de las aspas. Y las miras. Y las ves cayendo encima tuyo y...me guardo esa sensacion para mí porque creo que soy incapaz de explicarla.
Y, entonces te acuerdas de la gente que dice que estropean el paisaje...y, te alegra pensar que son la mejor cosa con la que se puede estropear el paisaje...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues si estado un par de veces ai con mi xurb en esas tardecillas sin rumbo....un lugar fantastico la verdad, para dejar volar tus pensamientos o estar en buena compañia.
Y na ke ai ke estar ai abajo de las aspas para explicarlo jeje besicooos!

Anónimo dijo...

pues a ver cuando me llevas....

Anónimo dijo...

no te puedo llevar, guiarte tal vez

Anónimo dijo...

Buenas Anna!!!
Pues nada... ya me iré pasando por aquí ;) Así que vigila lo que pones jajaja

Anónimo dijo...

mmmmm....

me gustan...pero siempre q he ido me duelen los oidos...asi q no puedo ir...sera por el viento,no??