Llevaba una bolsita colgada del cuello y en ella guardaba todo el tiempo que iba ganando. Sólo la abría para pagar impuestos de obligaciones y comprar un poco de vida. Un dia, después de mucho tiempo ahorrado, fue al bar de abajo y pidió una jarra de besos y alas. Pagó con todo lo que había en la bolsita y se quedó sin tiempo. Entonces, olvidando lo que siempre recuerda escuchó como la cama llamaba desde arriba. Se fue a dormir, ya que no le quedaba nada dentro de la bolsita. Viajó con las alas tres pisos y llegó al cielo.
6 comentarios:
Una voz nueva que borra toda vida previa, que abre toda vida nueva, toda-vía nueva.
como me ustaria decir lo que tu as escrito....
¿No va ya siendo hora de escribir? la creatividad puede trascender el sufrimiento y en la ola de la alegría, o de la simple paz, o de la revolución de una misma, puede hallar un mensaje oculto y a la espera de ser descifrado, traído con palabras. La humanidad también necesita de luz y no sólo de tinieblas, el arte también agradece, como una amistad, que no sólo se le tenga en cuenta cuando se tiene problemas. Dedíacale tu alegría.
queda algo fuera de contexto comentarte esto precisamente en una entrada como ésta, alegre. Je.
un motivo para escribir? o escribir por un motivo? o... el escribir como motivo?
ya estic aki!
stamos en contacto...
negocios volumen 1.
Alba
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